domingo, 16 de noviembre de 2014

DE LA GRAN JIRAFA AMIGA A LA LOTERÍA DE NAVIDAD 2014

Hace un año, aproximadamente, con el apoyo de un grupo de madres del Kings College en Torrepacheco, emprendimos el proyecto de reforma de los locales de la Escuela de Barapireli (imágenes). Tras diversos actos solidarios, las madres, el proyecto lo denominaron “The Big Friendly Giraffe”, recaudaron algo menos de 1.000 euros. A fin de llevar a buen término esta idea, la Fundación Polaris World retomó el proyecto inicial que ahora, con la Lotería de Navidad 2014, espera concluir. Como en años anteriores, por cada décimo, que cuesta 20 euros, se pide un donativo de 5 euros que irán, íntegramente, destinados a financiar la reforma de la Escuela de Barapireli.

El municipio de Barapireli se encuentra en el corazón del Sahel, donde la vida de las poblaciones está organizada alrededor de la agricultura y la ganadería. Estas dos principales actividades dependen de la pluviometría que, desgraciadamente, disminuye año a año, convirtiendo la vida de la población en precaria e inestable. El ingreso anual de una familia está alrededor de 100.000 FCFA, o sea, 150 euros por año. Esto explica todas las dificultades de los padres para inscribir a sus hijos en las escuelas.

A las dificultades naturales del entorno, se unen las consecuencias de años de inseguridad en las regiones del norte de Mali. Hay necesidad de apoyo de benefactores, para que un número importante de niños pueda ir al colegio, teniendo en cuenta que el desarrollo pasa por la escolarización. Los niños van al colegio a los 7 años, pero se acepta a aquellos que tienen más de 7, porque a menudo, los padres no se acuerdan de la edad que tienen sus hijos

La tasa de abandono varía de un año a otro, pero la media es del 20%. La razón principal es la pobreza de los padres para afrontar los gastos de los estudios de sus hijos (gastos de escolarización, material escolar…). Otras razones: los matrimonios precoces de las chicas, el deseo de éxodo rural, a la vista de la situación precaria de los padres, la falta de alojamientos dignos para aquellos que provienen de pueblos vecinos

Las mayores dificultades para la asistencia de los alumnos son materiales, financieras, sanitarias y alimentarias. La economía del entorno está unida a la pluviometría, que es cada vez más insuficiente, el poder adquisitivo de los padres disminuye, los niños comen poco y a menudo comidas de poca calidad. La mayoría está infralimentados. Esto explica también en gran parte la baja tasa de escolarización y la alta tasa de abandonos.

La Escuela de Barapireli tiene un alumnado compuesto por 250 niños, 120 son chicas y 30 chicos. La confesión religiosa –la escuela está adscrita a la Parroquia Católica del pueblo- es de 132 católicos, 97 musulmanes y 21 protestantes. Ni que decir tiene que la aportación de la Fundación Polaris, iniciada por las madres del Kings College, será para beneficio de todos, sin distinción de ningún tipo. El cuerpo escolar está conformado por 12 maestros, de los cuales tres son mujeres. Se mejorarán las instalaciones que, como se advierte en las imágenes, son bastante deficientes y sobre todo dispondrán de material escolar, lo que sin duda facilitará una mejor asistencia de los alumnos, disminuyendo la tasa de abandono escolar que es una verdadera lacra.


Para adquirir décimos, basta con enviar un correo a fundacionpolaris@polarisworld.com o llamar al 968-012697 (horarios algo aleatorios en razón de la disponibilidad de Mercedes, voluntaria en la oficina de la Fundación en La Torre Golf Resort). La fecha límite para solicitar los décimos es el 15 de diciembre.

sábado, 1 de noviembre de 2014

CORRESPONDENCIA DESDE SENGEBENGOU: QUERIDOS SOCIOS Y AMIGOS

[Carta de agradecimiento de Dieudonne Somboro, párroco de Pel, a propósito de la excavación del pozo de supervivencia de Senguebengou, fechada el 10 octubre 2014]

“Rogamos nos disculpen por la demora en la ejecución del pozo de Senguebengou. Damos gracias a Dios porque todo el trabajo se ha llevado a cabo sin ningún tipo de accidente. Los habitantes de la aldea han cumplido con su compromiso: colaborar con su mano de obra, alimentar a los poceros y el transporte de agua y arena para la obra.

Aunque la ejecución del proyecto estaba prevista en tres meses, nos hemos encontrado con un pequeño problema y ésa es la razón por la cual el trabajo se ha demorado. Comenzamos a excavar el pozo a finales de febrero de 2013. A mediados de mayo, hemos alcanzado la cota de 31 metros, donde nos hemos topado con roca negra (volcánica) muy dura.

Pese a todo, hemos continuado trabajando y excavado, hasta principios de junio, 8 metros más. Cuando a principios de junio ha comenzado la época de las lluvias, los aldeanos que viven de la agricultura se han visto obligados a dejar los trabajos de excavación, la cual sólo se ha retomado en diciembre, una vez terminada la cosecha. Sin embargo, una vez retomada las tareas, hemos tenido diversas averías con los comprensores (usado para el martillo mecánico con el que se excava en la roca) y las reparaciones han llevado tiempo.

Pese a todo, se ha continuado, mal que bien, hasta alcanzar el nivel freático. Como los últimos 5 metros excavados son en parte tierra y en parte roca, nos hemos visto obligados a anillarlos con cemento para que la tierra no ciegue el pozo con el paso del tiempo. Gracias a Dios, el pozo, con 45 de profundidad, tiene 3 metros de agua. La población se ha mostrado extremadamente sastisfecha y os lo agradece infinitamente.

Que Dios os bendiga y os conceda salud y paz. Por nuestra parte, recibid mi eterno agradecimiento por la vida que otorgáis, con este pozo, a los habitantes de la aldea de Senguebengou y los alrededores. Con este pozo, los aldeanos y todos lo que viven en Senguebengou van a notar un extraordinario cambio en sus vidas cotidianas. Se adjuntan las facturas”

[El proyecto financiado por la Fundación Polaris World, con un coste de 9.400 euros, más unos 1.500 euros aportados por los habitantes del pueblo, servirá a una población aproximada de 3.500 personas].


viernes, 26 de septiembre de 2014

YA TENEMOS LAS PAREDES DE LA ESCUELA DE INDELOU (MALI), VAMOS A POR EL TECHO

En una entrada anterior nos hacíamos eco del comienzo de las obras de la Escuela de Indelou, en Mali, en pleno país dogón. En medio de las actuales dificultades -unas centenas de kilómetros más al norte, el ejército francés y militares de otros países vecinos están en alerta permanente, ocasionalmente en combate- por las que atraviesa la zona, el modesto turismo existente hasta hace un par de años ha desaparecido casi por completo, la construcción de la escuela en esta remota aldea era, además de un necesario centro de formación, un faro de esperanza.

Afortunadamente, las obras se están ejecutando en tiempo y el proyecto avanza a buen ritmo y cuenta con la necesaria cooperación de las autoridades locales y de los habitantes del lugar. El coste total del proyecto se sitúa en los 42.036 euros, de los cuales, los habitantes, principalmente en especies, pondrán 3.395 €. También el ayuntamiento de Cartagena, a través de su programa de cooperación y ayuda al desarrollo aportará, muy generosamente, la cantidad de 6.464 euros. Por consiguiente, la financiación comprometida, el resto,  por la Fundación Polaris World será de 32.177 euros.

Los trabajos de construcción de la Escuela de Indelou se iniciaron el 21 de julio de 2014, con la ceremonia de la primera piedra, en presencia de los dignatarios de los alrededores, el constructor y los representantes municipales del Ayuntamiento de Dourou, al cual pertenece la aldea de Indelou.

En los diferentes discursos pronunciados para la ocasión, se manifestó ampliamente el agradecimiento, por un lado, hacia la Fundación Polaris World, y por el otro a los diferentes patronos y benefactores que apoyan a la Fundación.

Al mismo tiempo, se pronunció, por parte de los asistentes, los mejores deseos para el buen desarrollo de la obra, de ofrecieron las bendiciones oportunas y las exhortaciones adecuadas para que todo el proyecto llegue a buen puerto.

En este sentido, los habitantes de Indelou han reafirmado su compromiso y determinación para que se cumplan los objetivos marcados de inicio. Hasta el momento, ese compromiso por parte de los aldeanos se ha mantenido inquebrantable. Los jóvenes de Indelou se han organizado para llevar a cabo la talla de la piedra empleada en la construcción. Por su parte, las mujeres cumplen su desempeño a fin de acarrear el agua necesaria para la edificación.


Los dos albañiles especializados en la construcción no han encontrado mayores dificultades para avanzar en la construcción. Los trabajos de carpintería y recubrimiento del techo comenzarán el 29 de septiembre. En resumen, todo se desarrolla con la más absoluta normalidad. En noviembre, las nuevas clases estarán disponibles para los alumnos.